El jefe de la Policía Municipal de Madrid la lía en un club de intercambio de parejas

El intendente de la Policía Municipal de Madrid, José Rodríguez Vacas, protagonizó un incidente en un local de intercambio de parejas de Retiro el pasado sábado 3 de septiembre. El dueño de la sala cuenta que el mando acudió a tomarse una copa junto a su conductor y un amigo y que en la puerta le pidieron 50 euros por entrar. Su reacción en ese momento fue sacar la placa y alegar que iba a proceder a inspeccionar el local.

El intendente, sin embargo, da otra versión y asegura que acudió a realizar una inspección, puesto que se trataba de un local conflictivo sobre el que pesaban varias quejas. Ese día Rodríguez Vacas prestaba servicio como Jefe de Guardia de la Policía Municipal en todo Madrid.

Estos hechos se produjeron a los tres meses de que el intendente Vacas haya sido expedientado y sancionado por dos faltas graves con dos semanas de empleo y sueldo por haber ordenado la asistencia de cuatro agentes con el uniforme de gala al funeral de la madre del comisario principal de Policía Municipal, José Luis Morcillo.

El percance ocurrió sobre las 20.40 horas en el club de intercambio de parejas de la calle Vicente Caballero en el distrito madrileño del Retiro, el pasado sábado 3 de septiembre. Vacas, su conductor y otro hombre acudieron al local en el vehículo policial camuflado.

En la puerta manifestaron a la chica de recepción que querían entrar a tomar algo a la barra, según el relato del propietario del club. La encargada les informó que la entrada valía 50 euros y que a las 22.00 horas tendrían que irse, ya que a partir de entonces en el establecimiento solo podían estar parejas y no hombres solos.

Es decir, la chica les dijo que no les merecía la pena entrar pagando ese precio para tan poco tiempo. Esto produjo el enfado del intendente, que entonces procedió a identificarse con su placa y exigió de inmediato la presencia del propietario, que no estaba. «Ahora sí puedo entrar», espetó Vacas mientas exhibía su identificación profesional.

El intendente de la Policía Municipal empezó a alterarse mucho, según los testigos. Pidió la documentación del local y llamó a varios patrullas de la Policía Municipal.

El encargado le dio la documentación y, por mucho que intentó explicarle las normas para entrar y que los papeles estaban en regla, no logró calmar al intendente, que a gritos acusaba al local de ser un «puticlub», de haberles puesto impedimentos para entrar y de bloquear la puerta para que no pudieran salir los clientes, según indican los testigos.

Mientras que el propietario llegaba, el esposo de la recepcionista, que se encontraba allí acompañando a su mujer, y que curiosamente es Policía Nacional, intentó mediar en el conflicto y en la discusión le invitó a entrar a Vacas para que no estuviesen en el hall. Posteriormente, se identificó como policía, y ante esa mediación, el intendente le pidió sus datos y le acusó de estar trabajando allí como empleado de seguridad privada.

Al llegar el dueño del local, la situación empeoró aún más. El intendente le gritó y le acusó de varias ilegalidades en un tono muy despectivo, repitiendo que el local era un puticlub, según los presentes.

El propietario le insistió que la puerta se abría sin problemas, y que era un local liberal de parejas. «Eso se lo explicas a tus amigos, los rojos», le dijo el intendente muy malhumorado. Ante el cariz que estaban tomando los hechos, uno de los dos acompañantes del intendente, del que se ignora su identidad, se marchó del lugar.

El jefe de la Policía Municipal de Madrid la lía en un club de intercambio de parejas

El dueño del local entendió que estaba sufriendo coacciones y abuso de autoridad y llamó al 091. Un inspector de Policía Nacional acudió y habló con Vacas para intentar suavizar la situación, pero el intendente siguió muy vehemente y levantó el acta por presuntas irregularidades.

Dice el propietario del club que nunca le habían tratado de esa forma vejatoria y ha acudido a un bufete de abogados para estudiar si denuncia o pone una querella contra el intendente por coacciones y abuso de autoridad.

El Ayuntamiento de Madrid defiende la «correcta» actuación del intendente y asegura que se levantó un acta por supuestas infracciones en materia de espectáculos públicos y actividades recreativas. Rodríguez Vacas ejerce labores en la Policía Municipal como intendente al frente de la Unidad de Servicios Especiales (USE).

Según fuentes sindicales, los propios policías municipales uniformados que acudieron al lugar se sintieron violentos y no entendían el enfado de su mando ni el hecho de que quisiera encabezar una inspección de documentación y de seguridad del local. Lo habitual en estos casos es realizar la inspección con patrullas del distrito o de cualquier otra unidad y no hacerla directamente el mando policial.

A tenor de las mismas fuentes, la función de servicio de intendente Jefe de guardia de 24 horas en todo el término de Madrid, es un trabajo especialmente remunerado con el pago de horas extras. Además, existe una orden del cuerpo estableciendo que dicho servicio se debe hacer siempre de uniforme, salvo casos excepcionales, por lo que en este caso podría haber un incumplimiento de las instrucciones del intendente de guardia. Asimismo, ir a tomar una copa con el vehículo policial camuflado podría suponer la utilización de medios públicos con fines privados.

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