El Rey Juan Carlos durmió con una mujer rubia en su último viaje a España

El Rey Juan Carlos siempre pudo jactarse de tener aliados muy fieles y amigas entrañables, pero nunca pensó que una de ellas estuviera tan dispuesta a expresar su amor por él frente a las cámaras, escribir un libro y defenderlo con tanta pasión como la escritora francesa Laurence Debray, la autora de ‘Mi Rey caído’ y la insólita acompañante del Emérito en el avión privado que viajó desde Abu Dabi a Vigo. Así lo ha expuesto en su más reciente exclusiva el diario «Informalia».

Es la misma que bajo su rúbrica en medios como «Hola» y «Paris Match», describe con todo lujo de detalle el interior del lujoso transporte que trasladó al Emérito a suelo español y para más inri los detalles jamás contados durante la estancia de Pedro Campos, quien lo alojó durante sus días en Sanxenxo. ¿Quién sino alguien que estuvo allí podría exponer semejantes detalles con tanta precisión?

Su fascinación por el Rey Juan Carlos definitivamente le abrió las puertas a instancias de su vida que ni siquiera el periodista Carlos Herrera ha conseguido. De hecho, hay confirmaciones por parte de algunos colegas de Galicia que cubrieron los días de estadía del monarca y confirmaron que la escritora no tuvo reservaciones a su nombre en ningún hotel local, pues se la vio pernoctar en la residencia de Campos.

Pero lejos de creerse que hay una situación de aprovechamiento por parte de Laurence Debray para mantenerse siempre en la palestra, debemos ver esta notable cercanía como una relación ganar-ganar: ella consigue acceder a su ídolo de la niñez y él a través de ella puede revelar su estado actual. Incluso aquellos sentimientos que no puede expresar, puesto que aún en la distancia y fuera de su cargo, el veto de silencio que impone Casa Real permanece.

En su último reportaje de ocho páginas para Paris Match que tituló «Juan Carlos sufre el mal de la añoranza de su país», Laurence Debray revela lo que el Rey Juan Carlos vivió en este esperado regreso. «La emoción superó al protocolo, los abrazos se anticiparon a la reverencia. La infanta Elena se había propuesto sorprender a ese padre que tanto quiere, al que visita a menudo en Abu Dabi con Cristina, su hermana. Muy debilitado, el anciano rey de 84 años insistió en bajar solo del avión. Una escena que recuerda a otra de hace 74 años. Llamado por Franco, Juan Carlos, en el exilio entonces con sus padres, pisaba por primera vez la tierra española. Tenía 10 años y ante sí un futuro como rey».

Una brillante antesala ante unas páginas que relataron el minuto a minuto desde la incertidumbre del Rey Juan Carlos en días anteriores a su viaje, la llegada a Vigo, su estancia en Sanxenxo y aquel encuentro en Zarzuela que tanto dio para hablar. No es que Laurence Debray sea hoy la última ‘amiga entrañable’ del Emérito, pero si se ha convertido en su confidente autorizada para contar al mundo lo que el mismo no se atreve.

Resumen:

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